viernes, 23 de octubre de 2009

Estupidez musical

No sé si es por la teoría de los gusanos cerebrales o algo relacionado, pero sinceramente, me tiene harto el osito gominola, los regetones y cuanta cosa pegajosa aparece en la radio, en internet, en la TV, y todos esos medios abaratados de comunicación (pueden llegar a ser muy potentes, pero usan la fuerza en la manipulación de la gente por medio del lado imbécil-fálico-mediocre).
 
El asunto es que basta, el problema, nadie dice basta, la solución, educación, la muralla, la conveniencia. La gente se olvidó de la belleza, eso es definitivo y observable, detectable a simple vista, las melodías no son armoniosas, las letras no tienen sentido (parecen más bien "talla interna"), los instrumentos no siguen una línea, el ser músico, actualmente, es la mayor estupidez del mundo: "¿De qué vivirás niño?". La grandeza quedó pulverizada por la granada que resultó ser la racificación: todos iguales, buscando ser distintos dentro de nuestra igualdad, que no es sociedad; estamos sonriendo como payasos, diciendo que todo está bien, como Yuyin (de Arnold) y buscándole "el lado positivo a las cosas", lo que es alimentado por una abstracta e inexistente fe al cambio que crearán otros, mientras el otro piensa que el primero hará el cambio.
 
Nos dominan, sí estimado, nos manipulan como quieren, incluso, hay veces, que quienes nos manipulan no saben lo que hacen, el daño que crean, y cuando lo saben, si es que, sus bocas son usadas de bolsillos para el dinero que sus tantos bolsillos y manos ya no pueden soportar, gente comprada.
 
Los temas musicales, como el osito gominola, fuera del punto de vista de su supuesto mensaje subliminal y cuánta cosa más vean, tienen un problema más grave, la notable falta de respeto que hacen a las personas, es como si te cantaran en frases repetitivas y sin sentido "imbécil, imbécil, imbécil, eres un imbécil", pero como tiene tan buen ritmo, y lo que importa no es la letra, sino el ritmo, lo tarareamos, los covereamos, incluso nos excitamos con este asunto, a tal punto de subir la radio a todo lo que de, para que nuestros vecinos, enemigos, íntimos y demases entiendan que estamos "in" (que término más tonto) a lo que se lleva hoy, a lo que se hace hoy, lo que se usa, se canta, mueve.Y así y así, llegamos a un ritmo que entró, yo lo describo de esta forma, tímidamente, con un par de ex ladrones "rehabilitados gracias a la música papá", demostrando a todos aquellos, víctimas del abuso del juego del ajedrez que juegan quienes dominan realmente, que se puede, puedes tener enormes vehículos, puedes tener las mejores putas, puedes ser un "big boss", sin tener conocimiento de algo, siendo un ignorante, siendo un vendido, teniendo el cabello, pelo, peluquín o lo que sea eso, de una forma que sólo una paquicefalosauria encontraría, en su sano "juicio" atractivo, irresistible.Las letras, cuántas maldiciones nos arrojarían los primeros hispanohablantes si escucharan nuestro vocablo, quizás no tanta, porque con esto de la evolución del idioma (tan deplorable como exaltable) pensarían que es otra cosa lo que hablamos, probablemente nos quemarían por ser raros y distintos, espera, eso se parece a algo, como un palo en la espalda, el encarcelamiento, las leyes antiterrorismo (¿Un mapuche que pelea por sus tierras robadas es terrorista?), etcétera.
 
Si escuchas con atención la letra de, me atrevo a decir, 10 temas que pongan en la radio, notarás que si es que 2 tendrán un contenido, tanto como contenido, como fluidez en éste, es decir, que no diga lo mismo a cada rato.
 
Es increíble que alguien halla sido tan inteligente de dominar todo el mundo, aunque no sea sólo 1, es increíble darse cuenta que hay gente tan inteligente y tan, inexplicablemente, malintencionada.

Si la educación tirara sus redes, o mueva aunque sea un poco las nubes para que llegue luz, podríamos pretender tener una sociedad, con igualdad, con opinión, con mentes críticas, con inteligencia, con solidaridad, quizás "eso quería Dios", pero eso no conviene ¿De qué te sirve un roto sabiondo?.    

La música también es parte de la cultura, así que vamos notando hacia dónde nos dirigimos.

03/08/2009